sábado, 29 de enero de 2011

El eterno segundón

Estoy ahora mismo enganchadísima a una telenovela. Llegado cierto punto, descubrí que estaba empezando a cansarme de la pareja principal porque, al fin y al cabo tienen una vida complicadísima, todo les pasa a ellos y si cayese un meteorito, sería en la cabeza de uno de los dos para hacerles perder la memoria. Me mantengo enganchada, sin embargo, y no es por el formato de los culebrones, diseñado para enganchar, sino por la pareja de segundones aparentemente insulsos que ha capturado mi atención. Son mucho menos vistosos que los protagonistas, más sosegados, pero su historia me parece mucho más interesante. ¿Curioso, verdad?

Me pasa mucho últimamente, y ya no sólo con las historias de los demás, sino con las mías propias. Porque, ¿qué sería de las historias sin los grandes personajes secundarios? En las novelas de George RR Martin, mi favorito es el Perro, que ya no sé si cuenta como secundario o de tercera regional (bueno, y Tyrion. Pero es que Tyrion mola, sin más.). Siempre fui fan letal de Merry y Pippin, que eran los secundarios más secundarios del Señor de los Anillos. Supongo que era cuestión de tiempo que empezaran a surgirme a mí esos secundarios. Así que cuando empecé a bosquejar un nuevo personaje, tras tratar de emparejarlo a la fuerza y de hacerlo un personaje principal a la fuerza, vi la luz. Y la vi un poco gracias a Nanyalin y a Lidia. ¿Por qué tenía que ser así? Nanyalin además es una experta en esto de los secundarios enganchantes, tanto que consiguió que me hiciera uno dentro de su historia, con el que disfruto como una enana... quizá es aún más culpa suya de lo que pensaba. xD

Así nació el camarero del Starbucks. Se llama Simon Bishop (en honor a Simon Bellamy de Misfits y Peter Bishop, de Fringe) y es un secundario. Trabaja como chico para todo en Burke&Bossley, haciendo fotocopias y llevando cafés, y en general no llama excesivo la atención porque su trabajo lo pone en la base de la pirámide. Caitlin seguramente le ha pedido un café, o que le trajese un archivo, o mandase una carta. Pero no habrá pensando en él más de 10 segundos en todo su tiempo trabajando. Se habrá cruzado por los pasillos con Cole o Betty, pero como uno más en la gran maraña que es la compañía. Sin destacar. 

Los fines de semana trabaja en un Starbucks. Como le encanta estar solo tiene un apartamento (enano) que se niega a compartir. Afortunadamente los estudios en el conservatorio se los paga una beca, porque si no lo llevaría muy mal. Es un apasionado de las aventuras gráficas, ver series por la tele, los paseos por el parque,  leer,  el violín, escuchar música... actividades que, como mucho, incluyen la presencia de su perro, Walter. Al principio por timidez y luego por gusto, Simon se encuentra mejor solo. 

Will lo conoció por casualidad. Entró a comprarse un libro en la tienda que hay justo al lado del Starbucks y decidió entrar a tomarse un café. Desde entonces es asiduo, y se dedica a gastarse la paga en café y a mirar a Simon con cara de tonto, a menudo en compañía de su mejor amiga, Rosie (otra secundaria xD). Simon piensa que son novios, y le parecen bastante adorables. Si supieran que llaman al establecimiento "el Starbucks del buenorro" (Isa, va por ti xD) seguramente cambiaría de opinión... 

El planteamiento de Simon es ese. Y no sé qué va a pasar con él. Si decidirá conquistar el mundo, enamorarse de algún personaje de los que ya hay en mi historia o seguir viviendo solo con sus libros, su música y su perro. Pero sé que me lo voy a pasar bien descubriéndolo. Porque los secundarios, como las pajaritas, molan.

(menudo tochopost... y ni siquiera tengo una foto para amenizarlo... :_D). 

2 comentarios:

Jin dijo...

Como te entiendo. Y me parece fantástico. Me encanta la descripción que has dado de Simon, me lo he imaginado por completo, el típico tio que ni te paras a mirar, pero que es chachi guay y ni siquiera te has enterado - como todos los secundarios -

Ya tengo ganas de verlo ^^

Lidia dijo...

Me encanta que al final se haya quedado como camerero del Starbucks XDDDD
A ver si Simon acaba por sucumbir a los encantos de Will o Rosie... O sufre un platonicismo exagerado por Cole : P